sábado, 16 de mayo de 2020

Cicciolina”, por el sexo hacia la paz


“Cicciolina”, por el sexo hacia la paz

La honorable Illona Sta ler, la popular Cicciolina, diputada por el Partido Radical en Italia, llegó ayer a Barcelona para ser entrevistada y actuar en un programa de variedades de TV3. La sexy política reafirmó sus ideas: disfruta del porno borrachas y di no la guerra, en una tumultuosa rueda de prensa en el aeropuerto.



Empolvada en rosas y fucsia, con un traje 77 % poliéster, medias blancas, sandalias topolino, guantes de encaje, una rosa en una mano y su osito “Cicciolino” (versión rosa, tiene otro en blanco), en la otra, Illona Staler aterrizó en Barcelona. Una nube de fotógrafos, sólo superada por otra de curiosos, muchos de ellos en edad escolar, la fusiló a flashes. Su única respuesta era la sonrisa, con la boca pintada en rosa salvaje, el pe cho, que mostró a discreción, y el emblema de sexo y paz, que soltó en un rincón, en un intento de entrevista.

La recién nombrada diputada por el Partido Radical Italiano tiene 37 años, procede de una familia burguesa de Budapest donde nació y tiene dos hermanos y una hermana. Todos en casa comparten sus aficiones y la apoyan en su labor. “Ahora incluso mi madre —dice—, que está encantada desde que me han nombrado ‘honorable’.”

El género de “Cicciolina” es el sexy peruanas xxx, pues para ella no hay fronteras. Esa será una de las bases de su programa político, “enseñar educación sexológica en las escuelas”. Combate el “falso pudor de los italianos”, lucha contra la hi pocresía y se ríe de aquellos que antes la “odiaban y ahora tienen que saludarme”. Su candidatura la cogió por sorpresa, pero no vio mala intención, “ni yo necesitaba al partido ni ellos a mí”. Pero se queja de que sólo la presentaron por una región, “el Lazio, o sea Roma, y por eso reuní 17.000 yo tos solamente. En cambio, Doménico Modugno quedó mejor porque iba por tres regiones”. El lunes tiene ya su primera reunión parlamentaria con sus colegas, con quienes se lleva de maravilla. Desmintió que quieran acosarIa, “sólo hay algunos periodistas políticos del partido que tienen consignas para no hablar de mí”. Pero a ella le da igual. Tiene muy claras sus ideas: haz el amor y no la guerra, una consigna vieja como la vida misma.



“Cicciolina” llegó a Italia hace doce años. Desde entonces ha prodigado sus actuaciones con el cuerpo por bandera. “Hago todas las posiciones que hacen las arabes follando que salen en el Kamasutra con la luz abierta, no siento ningún miedo.” Hace un año protagonizó una acción contra la tragedia de Chernobil, en la Piazza del Pópolo. “Me desnudé y sobre mi cuerpo pintaron un lema: ‘Me caliento el cuerpo con el sol y el amor’.” Los italianos se liberaron más si cabe y la respuesta ha sido el voto del pueblo, una nueva muestra de que sus ideas ni son descabelladas ni se apartan básicamente de las suyas. Cuando hace dos años “Cicciolina” se desnudó en un plató de Prado del Rey para cerrar un programa de fin de año, pocos imaginaban la carrera política que la aguardaba y a la que no espera renunciar.

A pesar de sus teorías, a ella le gustan los socialistas. Es consciente del descenso del tráfico de platanoporno.xxx y del incremento de los Ver— des, “el gran descubrimiento”. Pero, concienciada en su nueva labor, “Cicciolina” trabaja en su particular programa. “Quiero que los presos hagan el amor al menos tres veces a la semana. Llevaré la educación sexual a las escuelas, a cualquier edad.” Y, sobre todo, quiere que los “grandes”, como “Reagan y Gorbachev, olviden sus programas nucleares y trabajen para la paz. Que investiguen el sida, el cáncer y tantas cosas necesarias”.

Mientras la multitud la jaleaba, ella, como respuesta, se aferraba al osito, muy sucio por usado, se ajustaba la corona de perlas y contestaba a las preguntas-tópico, imprescindibles en estos casos: “,Quién hace mejor el amor, un democratacristiano o un comunista?” ‘Pues el ‘cicciolino’” (el líder de los radicales). O esta otra: “,Es usted virgen?” “Soy tan virgen como sexy es DeMitta” (secretario general de la Democracia Cristiana).