|
VICARÍA
DE PASTORAL
Vicario y Pastorales
Objetivos de las Pastorales
XVIII Asamblea Diocesana
de Pastoral
|
XVIII ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL
20
de Noviembre de 2006
Conclusiones de la XVIII Asamblea
¿CÓMO SER TESTIGOS DE LA ESPERANZA,
EN EL MUNDO EN QUE VIVIMOS?
RESUMEN DE DECANATOS - MOVIMIENTOS
LAICALES - VIDA CONSAGRADA
PROFESAMOS
-
Profesamos la dignidad e igualdad del hombre.
-
Profesamos que para conseguir el bien general todo católico debe
escoger con libertad en un orden moral respetando su sujeción a
Dios.
-
Profesamos que es atributo y deber del Estado ordenar la educación
pública, pero debe estar subordinada al derecho de los padres elegir
el tipo de educación que quiere para sus hijos.
-
Profesamos que somos hijos de Dios e imitamos a la Virgen María como
nuestra esperanza.
-
Profesamos que la moral pública se fundamenta en la dignidad de la
persona humana y en los preceptos de la ley natural. El gobernante
debe gobernar para todos y nunca debe aplicar las reglas de la
democracia en la conducta humana porque propicia un relativismo
moral peligroso.
-
Profesamos que respetamos y deseamos cumplir la ley natural común a
toda la humanidad y que está inscrita en el corazón del hombre.
-
Profesamos que todo fiel católico tiene el deber y la tarea de
instaurar la justicia en el mundo.
-
Profesamos que el estado debe de ser laico pero no ateo, debe de
haber una plena libertad donde se profese una vida en la verdad que
es posible solamente en el estado de derecho y sobre la base de la
recta concepción de la persona humana.
PROCLAMAMOS
-
Proclamamos que
el respeto debido al pluralismo democrático, exige que se gobierne
para todos y también para los católicos.
-
Proclamamos que la Iglesia es fiel protectora del
derecho a la vida y de la dignidad humana.
-
Proclamamos que como cristianos debemos participar en
la democracia y que Dios es el centro de la naturaleza humana donde
se encuentra la dignidad del hombre.
-
Proclamamos nuestra fe en un Dios vivo.
-
Proclamamos que es necesario encontrarnos realmente
con Cristo para ver al otro como hermano y así estar al tanto de sus
necesidades; llenarnos de Dios para hablar de Dios.
-
Proclamamos al Dios de la Vida, de la fidelidad y de
la justicia siendo testigos del Señor por la práctica del amor.
-
Proclamamos que nadie puede alterar la sabiduría de
la ley natural.
-
Proclamamos que el diálogo no es para convencer sino
para encontrar la verdad donde quiera que se encuentre.
-
Proclamamos la esperanza para los pobres y la
observancia de la ley natural del hombre y que la Iglesia es
servidora de todos y Dios es la verdad.
-
Proclamamos que el laico debe identificar los
derechos humanos en obediencia a la conciencia, en donde radica su
responsabilidad y su dignidad; que como Iglesia debemos expresar en
nuestra fe.
-
Proclamamos que la laicidad del estado, sea en virtud
según las realidades temporales que se rijan con normas propias.
-
Proclamamos que el cristianismo transforma el eros
del ágape, lo asume, lo purifica y lo eleva hasta dimensiones
inimaginables de grandeza y dignidad de Dios.
DEFENDEMOS
-
Defendemos en toda su integridad la ley natural y
moral, así como el decálogo que constituye un patrimonio precioso de
la humanidad.
-
Defendemos que la fe proporciona valores a la persona
humana necesarios para la vida social. La revelación divina
perfecciona la vida del hombre en donde el fiel laico
auténticamente libre y responsable, es el que respeta y observa el
orden querido por Dios.
-
Defendemos que para instaurar la justicia es
necesario que la política escuche y obedezca a la moral.
-
Defendemos la Iglesia católica y nuestra fe a costa
de nuestra vida, dando testimonio, haciendo oración, teniendo
congruencia entre fe y vida; mediante un testimonio de vida social.
-
Defendemos nuestra fe aceptando la ley natural de
Dios y la libertad humana que se comparte la libertad de amar y
servir.
-
Defender la ley natural y los valores de la ética
cristiana.
-
Defendemos que no todo lo técnicamente posible es
moralmente admisible y contrario a nuestra fe.
-
Defendemos el matrimonio y a la Iglesia como
instituciones, patrimonio de la humanidad.
-
Defendemos que la Iglesia tiene encomendado el cuidad
del hombre como tarea irrenunciable y esencia.
-
Defendemos nuestra fe en Cristo, garantía de
felicidad.
-
Defendemos la verdadera doctrina de Cristo, la
libertad de todo ciudadano de profesar su fe en la expresión,
asociación y religión.
-
Defendemos que un gobierno democrático debe gobernar
respetando las convicciones y los derechos de todos los ciudadanos.
-
Defendemos el bien general sin contradecir la
dignidad y respeto de la persona humana, enseñando el buen orden
moral querido por Dios.
-
Defendemos que el derecho y deber de los padres para
elegir el tipo de educación pública y sexual que desean para sus
hijos según sus convicciones morales y religiosas y rechazamos la
incitación al uso de la sexualidad sin valores y sin
responsabilidad.
NOS
COMPROMETEMOS
-
Nos comprometemos a conocer el magisterio de la
Iglesia para poder
responder a los desafíos de la destrucción moral.
-
Nos comprometemos a vivir las bienaventuranzas
conforme al evangelio y no separar la fe de la vida cotidiana.
-
Nos comprometemos a defender a la Iglesia para que no
sea excluida del ámbito político. A que halla un respeto muto entre
las diferentes creencias religiosas y políticas participando en
ellas correctamente.
-
Nos comprometemos a defender que el laicado debe
gestionar y ordenar el orden temporal, frente al laicismo que busca
destruir a Dios desde ese mismo orden.
-
Nos comprometemos a ser concientes de la importancia
del ágape y predicar con nuestro testimonio este encuentro gozoso
con Dios.
-
Nos comprometemos a integrar la fe con la razón, la
ética en la técnica y la moral en la ciencia, teniendo como guía la
ley natural y a defender con solidez y decisión esta verdad.
-
Nos comprometemos a defender que la democracia
necesita de la verdad para subsistir, conocer la verdad y
discernirla, a predicarla y a servirla.
-
Nos comprometemos a exigir protegiendo los derechos
de la vida, del orden moral y sexual, desde el aprendizaje escolar y
nos comprometemos al bien común; poniendo mas cuidado en nuestras
comunidades en beneficio de nuestras familias. Iluminar con la fe
nuestra razón en las decisiones de nuestra vida pública y cristiana.
-
Nos comprometemos a cumplir los mandamientos para
manifestar nuestra fe, a dar testimonio alegremente que Cristo es el
centro de nuestra vida.
-
Nos comprometemos a tener la mente abierta para la
propuesta y la mano tendida para la colaboración.
-
Nos comprometemos a denunciar la falta de
regularización de los medios de comunicación donde se manipula los
valores humanos y cristianos.
-
Nos comprometemos a salvaguardar nuestra fe,
impulsando y defendiendo el derecho a la libertad religiosa.
|