"Turris fortissima nomen Domini ad ipsam cucurrit iustus, et exaltabitur"

 


Centro de Formación Juvenil "Cristo Maestro"


III Asamblea de Pastoral Juvenil


Movimientos Juveniles


Comisión Litúrgico Musical


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

APORTE DE LA PASTORAL JUVENIL DE LA REGIÓN BAJÍO HACIA LA V CELAM

 

 

Del Documento de participación `Hacia la V CELAM´  entresacamos:

Nº 39  El encuentro con Jesucristo es la raíz, la fuente y la cumbre de la vida de la Iglesia y el fundamento del discipulado y de la misión. La Iglesia vive por ese encuentro y es la razón más profunda de nuestra fe, de nuestra esperanza y de nuestra caridad.  Con razón dice San Pablo: “Todo lo considero pérdida al lado de la experiencia superior de haber conocido a Cristo, Jesús, mi Señor” (Flp 3, 8).

Nº 41  En la Exhortación Apostólica Ecclesia in America el Papa Juan Pablo II nos señaló que “el encuentro con Jesucristo vivo“ (I) es el punto de partida de toda acción pastoral. En el hoy de nuestra América (II), Él ilumina nuestra vida y todo trabajo evangelizador. 

Nº 44  Mientras mantenemos las grandes metas de las Conferencias Generales anteriores con relación a la Nueva Evangelización, vemos necesario dar un paso más y llegar con profundidad a la persona que se encuentra con el Señor, llegar al sujeto que responderá a los grandes desafíos de nuestro tiempo. El término discípulo, de gran riqueza bíblica, nos abre el camino evangélico y eclesial para llegar a ese sujeto que se encuentra con Jesucristo vivo.

Nº 45  El discípulo de Cristo es alguien que ha recibido al Señor lleno de estupor. Como en Belén, con María, José y los pastores, ha acogido al Hijo de Dios que se ha hecho pequeño y servidor de todos, se ha acercado a su vida y ha entrado en ella. (45) 

Nº 47  Jesucristo es el que elige y llama (cf. Lc 6, 12-13). El discípulo experimenta que la elección manifiesta gratuitamente el amor de predilección de Dios. “Él nos amó primero” (1 Jn 4, 19). Esta elección amorosa da fuerzas al discípulo para que pueda seguir a Cristo, conformar su vida con Él y ponerse a su servicio para la misión. (47)

Nº 48  La invitación de Jesús es personal: “Ven y sígueme” (Lc 18, 22). A los suyos siempre los llama por su nombre (cf. Jn 10, 4). (48) 

Nº 49  La elección y llamada de Cristo pide oídos de discípulo (cf. Is 50,4), es decir, oídos atentos para escuchar y prontos para obedecer.

Nº 54  Como Buen Pastor Jesús precede a sus discípulos y los incorpora a su camino. Ser discípulo será entonces “ir detrás de” Jesús, para aprender su nuevo estilo de vivir y de trabajar, de amar y de servir, y para adoptar su manera de pensar, de sentir y de actuar, al punto de experimentar que “no soy yo sino que es Cristo que vive en mí”. Este seguimiento incluye necesariamente el camino de la cruz: “El que no carga con su cruz y viene detrás de mí, no puede ser mi discípulo” (Lc 14, 27). Por eso, discípulo no es sinónimo de alumno. Discípulo dice relación a una persona, en nuestro caso, a la persona de Jesucristo, cuyos  pasos el discípulo sigue sin reserva, por amor, asimilándose a su estilo de vida y a su proyecto. Éste es el fundamento de la moral del discípulo. (54)

 

En el Documento de Puebla se afirma la Opción preferencial por los jóvenes.

Nº 1166   Presentar  a los jóvenes el Cristo vivo, como único Salvador, para que, evangelizados, evangelicen y contribuyan, con una respuesta de amor a Cristo, a la liberación integral del hombre y de la sociedad, llevando una vida de comunión y participación.

1186  La Iglesia confía en los jóvenes. Son para ella su esperanza. La Iglesia ve en la juventud de América Latina un verdadero potencial para el presente y el futuro de su evangelización. Por ser verdadera dinamizadora del cuerpo social y especialmente del cuerpo eclesial, la Iglesia hace una opción preferencial por los jóvenes en orden a su misión evangelizadora en el continente. (Haciéndose eco del Nº 13 del Capítulo 5 “juventud” del documento de Medellín)

 

La IV CELAM en Santo Domingo cuando habla de los adolescentes y jóvenes afirma:

 

114  Nos proponemos ejecutar las siguientes acciones pastorales:

 

Reafirmar la “opción preferencial “ por los jóvenes proclamada en Puebla no sólo de modo afectivo sino efectivamente; esto debe significar una opción concreta por una pastoral juvenil orgánica, donde haya un acompañamiento y apoyo real con diálogo mutuo entre jóvenes, pastores y comunidades. La efectiva opción por los jóvenes exige mayores recursos personales y materiales por parte de las parroquias y de las diócesis. Esta pastoral juvenil debe tener siempre una dimensión vocacional

 

 

En el libro Civilización del Amor, Tarea y Esperanza encontramos: 

El Dios de la Vida quiere a los jóvenes

 

El Dios de la Vida que ha creado todas las cosas y acompaña a todas sus criaturas a lo largo de su existencia, ha tenido la iniciativa de hacerse presente en el caminar y en la vida de los jóvenes.

 

La opción de Dios por los jóvenes se ubica dentro de su opción por los pobres. La falta de libertad, la fragmentariedad de la vida, la falta de educación y  atención a las necesidades fundamentales a que se ven enfrentados muchos jóvenes latinoamericanos, como víctimas del pecado social de un sistema que los considera como objetos en un mundo mercantil, son también signos de la pobreza de un mundo aplastado por un modelo económico injusto y opresor.

 

El Dios de la vida quiere que los jóvenes y los pobres sean los nuevos actores de la historia y una fuerza para la liberación de América Latina.

 

Esta presencia de Dios en el caminar y en la vida de los jóvenes es un llamado para que sean protagonistas de su plan de salvación, para que descubran su identidad de hijos de Dios y respondan comprometiéndose con el proyecto que tiene para su pueblo.

 

El Dios de la Vida cuenta con los jóvenes para su Plan de Salvación.

 

Un breve recorrido por la historia de la salvación, permite ver cómo Dios contó con los jóvenes para ir construyendo su pueblo y para que colaboraran con él en su acción liberadora.

Isaac, “el hijo de la promesa.

Moisés, llamado por Dios para ponerse al frente del pueblo de Israel.

Samuel, a quien llamo desde muy joven para confiarle su misión.

David, a quien ungió como rey, después de haber sido olvidado y no tenido en cuenta por ser joven.

Josías, un joven de apenas dieciocho años.

Jeremias, llamado en plena edad juvenil.

Rut, la joven mujer extranjera

Judith, quien asumió la defensa de su pueblo

Esther, fue capaz de “pedir la vida para mí y para mi pueblo”.

Los siete jóvenes hermanos macabeos, pusieron su confianza en el Dios de la  Vida

 

Pedimos

  • Sea reafirmada la “opción preferencial por los jóvenes” de manera explícita y clara por la Iglesia de nuestro Continente.

 

Razones 

  • Para seguir siendo fieles a las opciones del mismo Jesucristo.

  • Porque creemos que la etapa más propia para formar discípulos de Jesucristo es precisamente en la Juventud.

  • Porque creemos que hoy la Iglesia ha de ver en los jóvenes uno de sus principales desafíos  (¿cómo evangelizarlos y atenderlos?) Y, al mismo tiempo, una de sus más profundas esperanzas.

  • Porque creemos que el “Nuevo proyecto histórico social y eclesial”, pasa por las manos y el corazón de los jóvenes… “Misioneros de Jesucristo”, para que en Él nuestros pueblos tengan vida.

 

  Diócesis de Querétaro                                                                                                                       Webmaster