El Sr. Obispo Dr. D. Mario De Gasperín
Gasperín, con el fin de "promover intensamente el culto eucarístico,
particularmente la exposición del Santísimo Sacramento y la adoración
de Cristo presente bajo las especies eucarísticas" ha decretado que a
partir del próximo
Viernes 12 de Octubre de 2007, el Templo de Carmelitas de la Ciudad
Episcopal de Santiago de Querétaro, Qro., sea designado Templo
Expiatorio.
El
Rector de este templo es el Pbro. Lic. J. Guadalupe Alderete Loza.
Los
principales responsables de esta obra de Dios serán los grupos de
Adoración Nocturna, Hombre Nuevo, otras asociaciones eucarísticas y el
pueblo de Dios en general.
A las
11:00 hrs. del 12 Octubre, nuestro Pastor Diocesano —en
el marco del Año de la Liturgia y la Piedad Popular—,
celebrará la santa Misa y al concluir ésta hará la exposición del
Santísimo Sacramento, que permanecerá así las 24 horas del día.
Por primera vez en la historia de
nuestra Diócesis tendremos un templo expiatorio con Adoración
Perpetua, todos los fieles estamos invitados a visitar al Santísimo
para adorarle.
Recordemos también que en nuestra
Ciudad Episcopal de Santiago de Querétaro, existen el Templo
Expiatorio de San José de Gracia en el centro de la ciudad, atendido
por los padres Operarios Diocesanos y el Templo Expiatorio del Sagrado
Corazón de Jesús en la Colonia Jardines de Querétaro, atendido por la
Confraternidad de los Operarios del Reino de Cristo. Ambos dan
oportunidad a todos los fieles de gozar de la presencia eucarística de
Jesucristo para la adoración y oración durante el día, así como de
atención en el Sacramento de la Reconciliación.
Durante el pasado XLVIII Congreso
Eucarístico Internacional celebrado en nuestra Patria hemos cantado:
GLORIA A TI, HOSTIA SANTA Y BENDITA, SACRAMENTO, MISTERIO DE AMOR; LUZ
Y VIDA DEL NUEVO MILENIO, ESPERANZA Y CAMINO HACIA DIOS. Las siete
conclusiones del Congreso Eucarístico
son:
1) Urge
resaltar la importancia de la Eucaristía dominical;
2) Resaltar
nuevamente la fiesta y la procesión del Corpus Christi;
3)
Revalorizar la adoración eucarística en todas sus formas, incluida la
Adoración Nocturna;
4) Buscar
la Comunión frecuente y digna, acompañada del sacramento de la
Reconciliación;
5)
Fortalecer el espíritu de misión que nace de la Eucaristía;
6)
Compartir con los pobres la mesa y la Misa, en servicio de caridad;
7) Renovar
en la Eucaristía, la fe, el sacrificio, la comunión y el servicio,
como un signo para la Iglesia católica y el mundo.