El Museo de los Milagros
bendecido por el VIII Obispo de Querétaro, Don Mario de Gasperín Gasperín,
hace poco más de un mes, donde se guardan los exvotos pintados traídos por
los peregrinos en acción de gracias por milagros y favores recibidos ha
sido un rotundo éxito desde el punto de vista estadístico.
Los mexicanos somos poco
afectos a visitar a museos, pero a éste no sólo han acudido adultos sino
que muchos niños y jóvenes que se detienen largamente admirando y leyendo
las pinturas que narran los milagros de Nuestra Señora de los Dolores. Los
museógrafos dispusieron el acomodo de tal manera que es accesible a
estatura de los niños, que con frecuencia gritan a sus padres:
¡Mira papá, mira mamá lo
que hizo la Virgen!
Los visitantes provienen
de todos los municipios del estado de Querétaro y de su capital. Además de
los estados de Hidalgo, Guanajuato, Baja California norte, ciudad y estado
de México, Puebla. También, en este corto lapso de tiempo, han venido
visitantes de los Estados Unidos y Alemania, diócesis de Paderborn. Su
expresión al terminar su visita es: ¡Qué bonito está! ¡Este museo es una
excelente idea para darnos cuenta que la Virgen actúa en nuestra vida.
Nuestro primer cuaderno
de registro de visitantes ya está para terminarse, pero nos gustaría
invitarlo a Usted que lee esta artículo, pues además del interés
religioso, las historiadoras que nos han apoyado afirman que en las
pinturas se muestra la evolución de la sociedad mexicana del centro de
México desde la Independencia hasta nuestros días.
Un pintor académico,
Alejandro Padilla González, elabora en este momento los dos últimos
milagros más importantes sucedidos en el año 2004: el de la niña María
José, muerta, ahogada y vuelta a la vida y el de la señora María Teresa
Islas , del estado de México, enferma de SIDA terminal, que postrada en su
lecho de muerte vio por televisión el milagro de la niña ahogada y sintió
el llamado de venir a ver a la Virgen quien la curó de SIDA terminal.
Actualmente ha recuperado el 85% de sus defensas.
Nuestra señora de los
Dolores de Soriano lo espera en su santuario en la cabecera municipal de
Colón, Querétaro. La desviación está antes de llegar a la Peña de Bernal.
Pbro. Juan Manuel Pérez Romero
Rector del Santuario