FIESTA
DEL SEÑOR DEL SANTO ENTIERRO EN LA PARROQUIA DE SAN JOSÉ
San José Iturbide, Gto.,
5 de Febrero
de 2010
El
señor obispo Don Mario De Gasperín Gasperín visitó la comunidad
parroquial de San José Iturbide para celebrar la Eucaristía en la
festividad del “Señor del Santo Entierro”. Le recibió el señor cura
Pbro. Mario Sánchez y los vicarios parroquiales. Concelebraron con
ellos, sacerdotes oriundos de San José Iturbide y participaron
numerosos fieles y devotos.
El
señor obispo inició su homilía exclamando: “Nuestra ayuda consiste
en invocar el nombre del Señor. En su nombre fuimos salvados”.
agregó: “somos pobres pecadores y necesitamos quien nos salve, nadie
se salva a sí mismo, y sólo Dios puede salvarnos”.
Describió a Nuestro Señor Jesucristo, el Salvador como: el Hijo de
Dios bendito, hermano nuestro, de nuestra carne, compartió nuestra
humanidad, tuvo una madre, sintió hambre y sed, lloró, trabajó,
predicó el evangelio, anunció la salvación, mostró amor y
misericordia, fundó su Iglesia, entregó su vida en la cruz, nos
salvó, nos hizo hijos de Dios, resucitó, nos da la vida eterna,
intercede por nosotros.
Mons.
De Gasperín explicó como la asamblea aquí
y ahora invoca el nombre de Nuestro Señor Jesucristo, recordando el
misterio de su muerte dolorosa, su santo entierro, su santa
sepultura. Y como vive para siempre intercediendo por todos y quiere
que todos resuciten con Él.
Habló
del Kerigma: “Anuncio gozoso porque tenemos un Salvador,
Jesucristo, que murió por nuestros pecados y resucitó para hacernos
hijos de Dios y por Cristo, en Cristo y con Cristo tenemos esperanza
de vida eterna, de salvación, de felicidad para siempre”.
Manifestó el deseo de todo sacerdote: “Que la fe en Jesucristo
esté viva en cada uno, que nunca olvidemos al Señor Jesucristo,
nunca olvidemos lo que hizo por nosotros, que fuimos rescatados del
poder del demonio y de la muerte por su muerte redentora”.
Destacó la importancia de la parroquia, de los sacerdotes, de la
familia donde se anuncia y se da a conocer que tenemos un salvador,
Jesucristo, en quien tenemos esperanza de salvación. Como nace,
crece, se fortalece un católico de verdad por medio de los
sacramentos de iniciación cristiana, (bautismo, confirmación,
Eucaristía). Y cómo es un verdadero discípulo y misionero de
Jesucristo, que conoce, ama, sigue, imita, predica a Jesucristo,
lleva a Jesucristo a los demás, a su comunidad, y al mundo entero.
Para
concluir el Pastor Diocesano, mostró a la asamblea, a San Felipe de
Jesús, primer mártir mexicano, quien consagró su vida al servicio
del Evangelio, y dio testimonio con su sangre derramada por el
martirio para que ayude a todos a conocer y amar a Jesucristo y ser
auténticos cristianos, sus discípulos y misioneros.
Homilía en audio del Sr. Obispo
D. Mario De Gasperín Gasperín
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