Nuestro Sr. Obispo


Escudo


Cartas Pastorales


Mensajes


Homilías


Circulares


Meditaciones


Entrevistas


Reseña del X Sínodo General Ordinario de los Obispos


Viacrucis Bíblico


 

 

HOMILÍA DEL SR. OBISPO

DON MARIO DE GASPERÍN GASPERÍN, OBISPO DE QUERÉTARO

EN LA XX ASAMBLEA DIOCESANA DE PASTORAL

Santiago de Querétaro, Qro., 17 de Noviembre de 2008


LA VIRGEN MARÍA JUNTO A LA CRUZ DEL SEÑOR 

 

Hermanas y hermanos: 

1. En esta acción de gracias a Dios por la celebración de la XX Asamblea Diocesana de Pastoral, queremos acercarnos a la Cruz del Señor en compañía de su Madre Santísima y Patrona nuestra, la Virgen de los Dolores, cuya piadosa Imagen nos ha acompañado durante todo el día. Ella es testigo de nuestros deseos, garante de nuestros propósitos y auxiliadora en nuestras dificultades y desconsuelos. Tendremos oportunidad de honrarla con mayor esplendor el 7 de febrero del año próximo, cuando hagamos la “Proclamación Solemne del Decreto” mediante el cual el Papa Benedicto XVI honra el Santuario, que el pueblo queretano con cariño le ha levantado, con el título de Basílica Menor. 

2. La oración de la misa nos habla del papel que la Providencia divina asignó a María en la obra de la redención humana, que no es otra que la asociación íntima de la Madre a los dolores de su Hijo en la Cruz. Así se cumple la profecía del anciano Simeón: el Hijo será “bandera discutida” y “causa de caída o de resurgimiento” de muchos en Israel; por eso, a Ella, su Madre “una espada de dolor le traspasará el alma”. Al nuevo Adán, traspasado de pies y manos por los clavos y herido su corazón por la lanza del soldado, se une la nueva Eva, con el alma traspasada por la espada del dolor. Así, el género humano, caído en desgracia por el engaño del demonio, se verá despojado de esta triste herencia de pecado y se “revestirá de la luminosa novedad de Cristo”. 

3. María Santísima es figura y modelo de la Iglesia. Es, podemos decir, como la síntesis o miniatura de la Iglesia. Lo que ella es, es lo que nosotros vamos a ser; y para llegar a ser lo que Ella es, debemos hacer lo que Ella hizo: servir, escuchar, obedecer y seguir a su Hijo Jesucristo. Necesitamos para ello que el Espíritu Santo grabe en nuestro corazón la Imagen de Jesús, como fecundó sus entrañas purísimas con el Verbo de Dios. La obra de la nueva evangelización y de la conversión pastoral será siempre “reproducir en nosotros la imagen de Cristo” y, por tanto, “obra y gracia del Espíritu Santo”. Sin oración no hay conversión. 

4. Los desafíos que tenemos son muy grandes y la responsabilidad nuestra no menor. Recordemos que Aparecida nos dice que la educación en la fe y la iniciación cristiana que hasta ahora hemos dado es pobre y fragmentaria, que la mayoría de los bautizados no participan de la Eucaristía dominical, ni reciben con regularidad los Sacramentos; que no se insertan activamente en la comunidad, que no tienen conciencia de su misión y que, por tanto, su identidad cristiana es débil y vulnerable. “Esto constituye un gran desafío que cuestiona a fondo la manera como estamos educando en la fe y como estamos alimentando la vivencia cristiana; un desafío que debemos afrontar con decisión, con valentía y creatividad… O educamos en la fe, poniendo realmente en contacto con Jesucristo e invitando a su seguimiento, o no cumplimos con nuestra misión evangelizadora” (A 287). Como remedio nuestros Obispos nos proponen “la Iniciación cristiana, que incluye el kerigma, como la manera práctica de poner en contacto con Jesucristo e iniciar el discipulado”(A 288). Muchas cosas aquí tendremos que ponderar y “con decisión, con valentía y con creatividad” tendremos que cambiar. Para eso hemos emprendido en este año la tarea de revisar y actualizar nuestro Plan Diocesano de Pastoral. 

5. Su presencia en esta Asamblea, hermanos presbíteros, consagrados y fieles laicos, es un signo claro  que nuestra Iglesia diocesana está en marcha y quiere “dar un paso más” hacia delante, “remar mar adentro” y, en el Nombre del Señor, echar las redes. El Señor hará lo demás, que siempre será “algo nuevo”; más aún, que “ya está brotando”.

 

Mario de Gasperín Gasperín

Obispo de Querétaro

Este portal diocesano es un servicio diseñado y desarrollado por la RIIAL Querétaro                                                                                            Webmaster